Afirman tener la verdad absoluta que sólo ellos conocen.
Inventan su propia historia, la cual sólo puede ser
verificada por su palabra y por fe ciega hacia su persona.
Llegan a creer sus propias mentiras.
Pretenden haber sido iluminados por la divinidad o por
algo absoluto que no admite discusión, duda o prueba, excepto su palabra.
Actúan por “órdenes” de una entidad superior que sólo él
conoce. Él sólo trasmite las órdenes.
Respetan y admiran al poderoso, pero desprecian y
humillan al débil o humilde.
Sus relaciones se fundamentan en el paradigma
sumisión/dominación, no en la solidaridad y el respeto hacia el otro.
No permiten la desobediencia o transgresión.
“Todos ellos presentan rasgos psicopatológicos más o
menos acusados; rasgos que cabalgan hacia el delirio paranoide” [Rodríguez,
Pepe, Esclavos de un mesías, p.30]
Su personalidad es inhibitoria y su carácter es de tipo
autoritario.
Tienen tendencias impulsivas sadomasoquistas que utilizan
imponiendo a sus seguidores pruebas cada vez más duras, alegando que, a
través de ellas, obtendrán la salvación, la perfección, la ascensión mística
o purificación.
Más información en el artículo "Líder Sectario y Su Poder Persuasivo".
Especialista en
Antropología-Etnógrafa
Coordinadora Programa Doctoral Filosofías,
Ciencias de la Conducta y Sociedad
36 años como Catedrática de la
Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico
Conferencista Sobre el Fenómeno Sectario EUA, Méjico y España
Premio Medalla Internacional Complutense de Madrid, 2007
Reconocimiento Labor Académica – Cámara de Representantes de Puerto Rico